Sacar los residuos a la hora correcta es una acción sencilla que puede transformar el estado de tu barrio. Cuando se disponen fuera del horario de recolección, terminan en las calles, generan malos olores y afectan el entorno.

En una ciudad del tamaño de Bogotá, mantener las calles limpias es una tarea compartida. También implica el compromiso de cada ciudadano al momento de disponer correctamente sus residuos y cuidar el espacio público.
Sacarlos en el horario adecuado ayuda a que la recolección sea eficiente y evita problemas como bolsas rotas, malos olores o residuos esparcidos en el espacio público.
Horarios y frecuencias de recolección en Suba
En la localidad de Suba, el servicio de recolección de residuos se realiza en diferentes días y horarios, dependiendo del sector. Algunas áreas cuentan con servicio lunes, miércoles y viernes, mientras que otras tienen recolección martes, jueves y sábado, en turnos diurnos o nocturnos establecidos para cada sector.
Estos horarios están organizados para que los vehículos recolectores recorran los barrios de manera eficiente. Por eso se recomienda sacar los residuos poco antes del paso del camión, evitando que las bolsas permanezcan durante horas en el espacio público y generen acumulación en las calles.
Para conocer el horario y frecuencia de recolección del sector en Suba donde vives puedes hacer clic aquí.
¿Qué pasa cuando se saca la basura fuera del horario?
Sacar la basura antes o después del horario establecido puede generar varios problemas en el entorno. Las bolsas pueden romperse por animales sin hogar o por personas que buscan materiales aprovechables, lo que provoca que los residuos se dispersen en las calles, generen malos olores y atraigan plagas.
Además, esta práctica puede generar sanciones. De acuerdo con el Código Nacional de Seguridad y Convivencia, arrojar o disponer residuos en lugares u horarios no autorizados puede dar lugar a comparendos ambientales impuestos por la Policía.
El servicio de aseo funciona todos los días, pero su efectividad también depende de las acciones de la ciudadanía. Respetar los horarios de recolección no solo mejora la operación, también contribuye a mantener barrios más limpios, seguros y organizados para todos. Pequeñas acciones generan grandes cambios en el entorno.
