En la ciudad, los residuos aprovechables deben ser entregados a los recicladores de oficio sin exigir dinero, beneficios o cualquier tipo de contraprestación a cambio. Esta es una regla fundamental para el correcto funcionamiento del sistema de aprovechamiento. Condicionar su entrega afecta el equilibrio del sistema y limita el acceso de los recicladores a los materiales que hacen posible su labor.

Los recicladores de oficio cumplen un rol esencial en la sostenibilidad de la ciudad. Su trabajo permite recuperar materiales, reducir residuos y fortalecer la economía circular. Pedir algo a cambio por entregar estos materiales no solo desvirtúa su labor, sino que también genera barreras que afectan directamente sus ingresos y condiciones de trabajo.
Dignificar su labor implica reconocer su importancia y garantizar un acceso libre y justo a los residuos aprovechables. El sistema de reciclaje funciona mejor cuando todos cumplen su rol. Separar en la fuente, entregar los residuos sin pagar y recolectarlos sin cobrar fortalece un sistema más justo, organizado y accesible para toda la comunidad.
Apoyar el trabajo de los recicladores es sencillo, pero requiere compromiso:
- Separar los residuos aprovechables desde la fuente
- Entregarlos limpios y secos
- No pedir dinero, servicios o beneficios a cambio de los materiales
Cuando se imponen condiciones para entregar materiales reciclables, se afecta toda la cadena de aprovechamiento. El reciclaje funciona mejor cuando los residuos circulan de manera libre, permitiendo que los recicladores realicen su labor sin obstáculos.
Desde Área Limpia se promueven acciones de dignificación, formación y sensibilización, orientadas a fortalecer el reconocimiento del reciclador de oficio y a fomentar prácticas ciudadanas responsables.
Construir una Suba más limpia, justa y sostenible también implica cambiar la forma en que entendemos el reciclaje: los residuos aprovechables no se negocian, se entregan como parte de un compromiso colectivo.
