Área Limpia D.C. realizó una feria de sensibilización en el barrio Gilmar para acercar a la comunidad a los contenedores soterrados y fortalecer el conocimiento sobre su adecuado uso y la gestión de residuos en el sector.
El sábado 19 de septiembre, Área Limpia D.C. llevó una jornada de sensibilización al barrio Gilmar, en la localidad de Suba, alrededor de los contenedores soterrados que hacen parte de la dinámica de recolección de residuos del sector.
La actividad, liderada por el equipo de Gestión Social de Área Limpia D.C., permitió encontrarse con la comunidad directamente en el lugar donde opera esta solución de disposición de residuos y generar una conversación sobre su funcionamiento, su relación con el servicio de aseo y las prácticas cotidianas que contribuyen a su adecuado aprovechamiento.
Contenedores soterrados: una solución que también se vive en el territorio
Los contenedores soterrados hacen parte de las alternativas de infraestructura utilizadas para la disposición de residuos. Sin embargo, su funcionamiento está relacionado con una dinámica más amplia en la que participan la operación de recolección, los equipos que trabajan en territorio y las personas que utilizan diariamente estos puntos.
Por eso, acercar la información a la comunidad resulta fundamental.
En Gilmar, Área Limpia D.C. aprovechó el entorno de los contenedores para desarrollar una feria que permitió explicar y conversar sobre esta infraestructura desde una perspectiva cercana y práctica. La jornada llevó la pedagogía directamente al espacio donde ocurre la disposición de los residuos, facilitando que la comunidad pudiera relacionar la información con una situación concreta de su vida cotidiana.
Una feria para acercar el servicio a la comunidad
La jornada permitió que el equipo de Gestión Social compartiera información y generara espacios de conversación con los habitantes del sector alrededor de los contenedores soterrados.
Este tipo de actividades complementa el trabajo operativo que Área Limpia D.C. desarrolla diariamente en Suba. La recolección de residuos requiere una operación coordinada, pero también necesita que las personas conozcan las condiciones del servicio y comprendan cómo sus prácticas cotidianas se relacionan con los puntos de disposición.
Llevar estos espacios directamente al territorio permite que la pedagogía no se quede únicamente en mensajes o piezas informativas. La conversación ocurre allí donde las personas presentan sus residuos, donde los equipos desarrollan su labor y donde la infraestructura hace parte del paisaje cotidiano del barrio.
Operación y Gestión Social: dos frentes que se encuentran en el territorio
La prestación del servicio de aseo involucra mucho más que el recorrido de un vehículo recolector.
Mientras los equipos operativos desarrollan las labores asociadas a la recolección, otros equipos trabajan directamente con las comunidades para acompañar, informar y generar espacios de sensibilización.
En este contexto, la Gestión Social de Área Limpia D.C. cumple un papel complementario a la operación. Su trabajo permite acercar el servicio a las dinámicas de cada territorio y generar conversaciones sobre el manejo adecuado de los residuos, el uso de los espacios y la relación cotidiana entre comunidad y servicio de aseo.
La jornada realizada en Gilmar es un ejemplo de esta articulación: un mismo punto puede ser, al mismo tiempo, parte de una operación de recolección y un espacio para fortalecer la cultura ciudadana.
La infraestructura también necesita una ciudadanía informada
Los contenedores soterrados hacen parte de una solución de infraestructura, pero su integración al territorio también depende de la manera en que son utilizados.
Cada disposición de residuos ocurre dentro de una dinámica compartida. Por eso, conocer el funcionamiento de estos puntos, utilizarlos adecuadamente y mantener prácticas acordes con el servicio contribuye a que la infraestructura cumpla el propósito para el que fue implementada.
En este sentido, la pedagogía se convierte en un componente que acompaña la operación: permite explicar, resolver inquietudes y acercar el servicio a las personas desde el lugar donde ocurre.
Gilmar: un encuentro entre operación, pedagogía y cultura ciudadana
La feria del 19 de septiembre dejó una conclusión concreta: la gestión de residuos se construye desde distintos frentes y el territorio es el punto donde todos se encuentran.
En Gilmar, los contenedores soterrados fueron el punto de partida para reunir a la comunidad y al equipo de Gestión Social de Área Limpia D.C. alrededor de una conversación sobre el servicio de aseo y las prácticas que acompañan su funcionamiento.
Para Área Limpia D.C., estos espacios hacen parte de una forma de trabajar cercana al territorio: conocer sus dinámicas, acompañar a las comunidades y fortalecer, desde la pedagogía, la relación cotidiana con el servicio.
Porque una solución de infraestructura también adquiere sentido cuando quienes hacen parte del territorio conocen cómo funciona, cómo utilizarla y cuál es su papel dentro de la gestión integral de los residuos.
