Manejo de escombros y voluminosos en Bogotá: cómo disponerlos correctamente y evitar sanciones 

Una remodelación pequeña puede parecer inofensiva, pero los residuos mal gestionados pueden convertirse en un problema para toda la localidad. Saber cómo disponer los escombros no solo evita sanciones, también protege el entorno y la convivencia. 

Nuevo esquema operativo de recolección de residuos en Tibabuyes Universal y sectores de Suba Bogotá con jornadas de socialización y reciclaje

En Bogotá, los residuos de construcción y demolición (RCD), así como los elementos voluminosos como muebles o colchones, requieren un manejo especial. A diferencia de los residuos comunes, estos materiales requieren una gestión diferenciada y no pueden disponerse junto con los residuos domiciliarios. Por eso, existen canales autorizados que garantizan su recolección y disposición adecuada, evitando impactos negativos en el espacio público y el ambiente. 

Uno de los principales errores es disponer escombros en calles, separadores o lotes vacíos. Esta práctica no solo deteriora el paisaje urbano, sino que puede generar puntos críticos, obstrucción del espacio público y riesgos para la salud. Además, el arrojo clandestino puede acarrear sanciones económicas, ya que se trata de una disposición inadecuada de residuos especiales que deben gestionarse de forma diferenciada. 

Para facilitar la correcta disposición de escombros en Bogotá, la ciudadanía puede acceder a servicios autorizados como la Línea 110, donde es posible solicitar la recolección de residuos de construcción y demolición. Luego de realizar la solicitud, se programará una visita de aforo en la que el personal encargado diligencia el acta de prestación del servicio, especificando el tipo de material a recoger, la cantidad generada y el valor correspondiente. Posteriormente, se agendará la fecha de recolección y se garantizará el traslado de los residuos a sitios autorizados para su tratamiento o disposición final. 

Es importante tener en cuenta que este servicio está diseñado para pequeñas cantidades de escombros generados en el hogar o por actividades menores. En casos de obras de mayor tamaño, es responsabilidad del generador contratar gestores autorizados que aseguren el transporte y disposición adecuada de los residuos. De esta manera, se evita la contaminación y se promueve una gestión responsable desde el origen.

Adoptar buenas prácticas en el manejo de escombros es una forma de contribuir al orden y la limpieza de la ciudad. Programar la recolección, evitar el abandono en el espacio público y utilizar únicamente canales autorizados son acciones clave para reducir los puntos de arrojo ilegal y mejorar la calidad de vida en los barrios. 

Disponer correctamente los escombros no solo es una obligación, es un compromiso con la ciudad que compartimos.