Fenómeno del niño en Bogotá, cómo disponer residuos y evitar incendios  

Cuando las temperaturas aumentan y las condiciones son más secas, una acción cotidiana como disponer una colilla o un recipiente de vidrio requiere mayor atención.

Durante las temporadas de altas temperaturas y condiciones secas, la prevención de incendios también depende de nuestros hábitos. La forma en que disponemos ciertos residuos puede contribuir a reducir riesgos en parques, zonas verdes y otros espacios públicos. 

Dos casos requieren especial cuidado: las colillas de cigarrillo y los recipientes de vidrio rotos. Ambos deben manejarse de manera adecuada para evitar que terminen abandonados en lugares donde puedan generar situaciones de riesgo. 

Una colilla encendida nunca debe arrojarse al suelo, a zonas verdes ni cerca de vegetación. Antes de desecharla, es necesario apagarla completamente y luego depositarla en una cesta pública de residuos no aprovechables. Este gesto sencillo ayuda a mantener los espacios públicos en mejores condiciones. 

Los vidrios rotos tampoco deben abandonarse en parques, zonas verdes o espacios públicos. Es importante manipularlos con precaución y disponerlos de manera segura, en una caja o recipiente grueso y marcado, para evitar que queden expuestos y puedan generar riesgos para las personas o el entorno. 

La prevención no depende únicamente de las acciones que se realizan cuando ocurre una emergencia. También comienza con decisiones cotidianas: disponer correctamente los residuos, mantener libres de desechos las zonas verdes y actuar con responsabilidad frente a materiales que puedan representar un riesgo. 

Durante las temporadas secas, cuidar nuestros espacios también significa prestar atención a la manera en que manejamos los residuos. Pequeñas acciones pueden ayudar a prevenir grandes emergencias y contribuir al cuidado de las zonas verdes de Suba.